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Para los arrendadores es obligatorio consignar en su declaración anual de IRPF (Modelo 100), como rendimientos de capital inmobiliario, todos los alquileres correspondientes al año 2012.

Conviene advertir que la existencia de inmuebles alquilados por si sola puede dar lugar a la obligación de presentar declaración de Renta, aunque ese contribuyente no tenga sueldos, salarios o pensiones de ninguna clase y el resultado de esta declaración, conforme a continuación se explica pueda ser cero.

Hay que incluir como rendimiento bruto las cantidades que por todos los conceptos deba satisfacer el adquirente o cesionario de los derechos o facultades de uso o disfrute constituidos sobre los bienes inmuebles o, en su caso, del arrendatario o subarrendatario de tales inmuebles.

A estas cantidades hay que restar, para obtener el rendimiento neto, en los arrendamientos de vivienda las reducciones fiscales y en todos los casos los gastos deducibles.

I.- Reducciones fiscales:

II.- Gastos deducibles: Se consideran como tales todos los gastos necesarios para la obtención de los alquileres, siempre que se refieran al inmueble arrendado y hayan sido pagados por el casero, entre los que se pueden enumerar:

• Intereses y demás gastos de financiación, en el caso de que exista un precio aplazado para la compra del inmueble arrendado. Los pagos de capital en un préstamo hipotecario no son deducibles por este concepto.

• Los gastos de conservación, reparación o sustitución pagados por el arrendador tales como: el pintado, revoco o arreglo de instalaciones, sustitución de elementos, como instalaciones de calefacción, ascensor, puertas de seguridad u otros.

• Tributos y recargos no estatales, así como las tasas y recargos estatales, como por ejemplo, el IBI, las tasas por limpieza, recogida de basuras, alumbrado, etc.,

• Primas de contratos de seguro, bien sea de responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales u otros de naturaleza análoga.

• Gastos de administración, vigilancia, portería, cuidado de jardines, etc.

• Formalización de contratos y los de defensa de carácter jurídico.

• Las cantidades destinadas a servicios o suministros

• Amortización de inmueble: 3% sobre el mayor de estos valores a)Coste de adquisición b) Valor catastral, excluido el valor del suelo.

• En los contratos de alquiler de ‘renta antigua’ (anteriores a 9 de mayo de 1985) podrá computarse dos veces el gasto de amortización: una vez como gasto fiscalmente deducible, y otra vez, en concepto de compensación.

AVISO IMPORTANTE:

Aquellos caseros que piensen que no tienen riesgo si no declaran sus alquileres porque no existe contrato de arrendamiento, ni recibos de alquiler, que se cobra en efectivo, y el inquilino se ha comprometido a no declarar conviene recordarles que la Agencia Tributaria dispone de mecanismos para detectar esa situación.

Una vez que la AEAT determine que el piso o local está ocupado por persona distinta de su dueño, se entenderá salvo prueba en contrario que esa ocupación no es gratuita sino mediante alquiler.

La prueba de que no existe alquiler corresponde al contribuyente y al ser una prueba negativa (probatio diabolica) es muy difícil, por no decir imposible, su aportación.

Si como es más que probable el contribuyente no logra acreditar la gratuidad de esa cesión en uso Hacienda le imputará al alquiler correspondiente a ‘valor normal de mercado’ entendiéndose como tal la contraprestación que se acordaría entre sujetos independientes, también salvo prueba en contrario.

Fuente: Pedro Hernández, abogado
Blog: http://www.pedrohernandezabogado.com/


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